sábado, 30 de enero de 2010
Chemtrails y despoblación mundial.
“A lo largo de la historia, pocos principios de asuntos internacionales se aplican generalmente. Uno es la máxima de Tucídides de que los fuertes hacen lo que quieren mientras que los débiles sufren como deben.”
Tomado de la pagina Rebelión, del artículo: “haciendo la guerra para traer la paz”
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=89807
Seria de nuevo un error comenzar a estudiar el tema a partir de “los mitos” acerca de uno o una serie de organismos todopoderosos capaces de lo que sea, o de una serie de desocupados con la imaginación “calenturienta” que hasta en la fila del banco ven conspiraciones. No, no se trata de hacer antropología acerca de “las creencias y las fobias” del mundo moderno ¿Acaso cuando alguien de nuestra familia se siente mal, verdaderamente mal, nos sentamos a especular sobre si solo está intentando llamar la atención de su entorno inventando síntomas, en lugar de llevarlo al servicio médico para que sea revisado?
De modo que un estudio serio se prevendría contra la fe irracional y contra el prejuicio escéptico, y comenzaría, como mínimo, examinando la hipótesis central, es decir, se preguntaría cosas como:
¿Es imposible que existan planes para reducir la población mundial?
¿Han ocurrido antes acciones sistemáticas por parte de los gobiernos para reducir o exterminar poblaciones?
¿Hay problemas para la oligarquía o para la clase dominante que se solucionarían reduciendo la población del mundo?
¿Hay tras ello alguna ganancia para quienes puedan orquestarlo?
Y sin caer en a sola “exanimación positiva” habria que preguntarse lo contrario:
¿No seria mas fácil dejar que el mundo estalle demográficamente, trayendo el hambre , la brutalidad, el saqueo, la pobreza, las enfermedades y claro, la muerte masiva de personas, hasta que todo recupere su equilibrio naturalmente?
¿Después de todo, no seria mas fácil para los inteligentes cruzarse de brazos y permitir que la irracionalidad brutal de los tontos los divida y debilite, los deje diezmados y sin estrategia? Entonces seria más fácil y barato…
..excepto por una serie de detalles que, de paso, al ser revisados nos previenen contra el análisis simplista:
- La aniquilación por brutalidad y desorden interno puede tardar dos o tres generaciones en “terminar su trabajo” de modo que si soy el general encargado y quiero ver en vida mi genocida obra terminada, o como minimo, que mis hijos la vean, no estaría de más ayudar a la descomposición general de las sociedades, enviando recursos, planes y agentes humanos para que aceleren el proceso, después de todo, el tiempo es dinero y en la guerra todo se vale.
- Tal vez bajo el suelo que pisan aquellos desafortunados yacen tesoros que me interesan ¿Por qué no? las maquinas no se mueven con magia, sino con recursos materiales bien físicos y a menudo no renovables que hay que sacar de la tierra, como menos humanos halla en la superficie, mas fácil hacerse del control de esos recursos.
- Un país con poca población, solo puede armar pobres ejércitos, no tendrá muchos soldados, no tendrá muchos trabajadores para construir los rifles de sus pocos soldados, ni tendrá muchos trabajadores para producir alimentos para todos, así que despoblar una región es desnutrirla, y a la larga o a la corta, someterla.
- Consideremos que la clase dominante, si se le da suficiente tiempo, acaba por constituirse en una especie de “realeza hereditaria” que comenzará a desear lo propio de la realeza: grandes extensiones de tierra para mi solito y mis hijos y mis nietos.
Todas las afirmaciones anteriores, según nuestro personal parecer, se fundamentan, más que en los libros, en la propia condicion humana
Los reyes y lideres de naciones pueden, y hasta a veces deben ser crueles, despiadados, inteligentes, rapaces, guerreros y voluntariosos…
Es decir, inteligentemente infantiles, inteligentemente caprichosos, inteligentemente egoístas o etnocentristas, inteligentemente brutales e inteligentemente animales.
¿Por qué los conspiranoicos no se acercan a leer ciencia política?
¿No han notado que los conspiranoicos conocen muy bien los rasgos, personalidad y hasta detalles técnicos de los extraterrestres y sus naves, los hombres de negro y sus agencias de inteligencia, los órganos de gobierno y sus manifiestos, y no conocen la naturaleza humana?
Para dianosticar y tratar enfermedades, hace falta ser especialista en medicina, pues bien, para salvar al mundo, hace falta conocerlo, para salvar al hombre, lo mismo.
EN el titulo se mencionan los “chemtrails” que , según la teoría popular, son partículas químicas lanzadas desde aviones con el propósito de enfermar a las poblaciones que hay debajo del rastro químico, o para disolver nubes de lluvia y provocar sequias cuyas consecuencias serian el encarecimiento de alimentos , en el corto plazo, y la desertificación, en el largo plazo.
La desertificación empobrecería las zonas desertificadas, las haría desorganizarse y caer en la brutalidad y la debilidad general, o bien reorganizarse autoritariamente (suele decirse que “a lo fascista”) de modo que la organización social resultante sería esclavista, represiva y férreamente controlada.
Todo ello insertado dentro de un “plan de dominio mundial” tal como debe comenzar y terminar una buena teoría conspiranoica.
Sobre el dominio regional y el autoritarismo se ha escrito bastante, la tecnología actual ha superado algunas de las limitaciones porpias del dominio regional: antiguamente la conquista militar estaba limitada por las distancias, es decir, por la “velocidad de marcha” de un ejercito de hombres.
Hoy dia, barcos y aviones han resuelto parte del problema, hoy dia se pueden colocar tropas en casi cualquier región del planeta acortando el tiempo de desplazamiento. La clave fue el desarrollo de la tecnología de comunicaciones y transportes.
Atendiendo a lo anterior, La teoría conspiranoica de los chemtrails puede ser leída como la intuición popular de que la tecnología química y biológica puede ser usada (si no es vigilada y controlada férreamente) para reprimir a la propia población que con su trabajo les dio a los gobiernos y universidades los recursos para desarrollar dicha tecnología.
En ese sentido, creemos que la teoría popular muestra la “intuición del pueblo” de que el gobierno no solo lo protege, sino que lo controla, lo reprime y lo usa.
La elite del poder y del conocimiento controla y usa a la población civil, o por lo menos, no tiene interés en protegerla por si misma, sino como medio, como instrumento, como fuerza de trabajo o campo de experimentos. Es la intuición histórica de que el gobierno emanado del pueblo puede traicionar al pueblo, usarlo o reprimirlo. Y esto ultimo no es ya teoría conspirativa, sino lógica del poder, y no usa organizaciones secretas o extraterrestres de tecnologías fantásticas, sino organizaciones institucionales y medios tecnológicos disponibles para ejercer un control que a la vez es poder, o un poder que descansa en el control. Insistimos en la tesis manejada anteriormente de que la teoría conspirativa es “la intuición mítica de una realidad física”
Si el poder factico instituido (porque no siempre es un “gobierno”) es capaz de controlar, reprimir y usar a la población sobre la que tiene influencia ( o es al menos capaz de intentarlo ) ¿Por qué no sería posible entonces desechar las piezas de la maquinaria social que ya no son útiles?
Además cabe aun la irracionalidad: puede ser discutible si los genocidios de la segunda guerra mundial eran estrictamente útiles en el sentido “racional” del término, o solo la triste parte de una ideología etnocentrista que siempre sitúa el origen de sus problemas internos en un enemigo exterior. Puede ser discutible, pero el hecho patente es que el poder para provocar genocidios ha existido y existe, y que la modernidad tecnológica e institucional no quiso o no pudo ponerle freno a las enormes guerras mundiales, a la esclavitud y al genocidio que trajeron consigo.
¿Sera posible que nuestra modernidad contemporánea triunfe donde sus antecesores fallaron? ¿Quiere? ¿Puede?
Es pertinente preguntárselo, porque el poder de la muerte (la tecnología al servicio de las armas, cuya esencia es matar) sigue ahí, latente, institucionalizado, listo para ser usado y aun no sabemos, como pueblo, por quien.
domingo, 24 de enero de 2010
Algunas razones para preocuparse seriamente por la teoría de la conspiración.
O "de la conspiracion de la naturaleza humana".
La wikipedia cita a Popper en dos ocasiones cruciales:
http://es.wikipedia.org/wiki/TeorÃa_conspirativa
"No deseo implicar que las conspiraciones nunca ocurren. Por el contrario, son fenómenos sociales típicos”
"Las conspiraciones ocurren, hay que admitirlo. Pero el hecho destacado que, a pesar de la ocurrencia de conspiraciones, refutó la teoría conspirativa es que pocas de estas conspiraciones son finalmente exitosas. Los conspiradores rara vez consuman su conspiración".
Me permito añadir una opinión personal que creo fundada: Si solo discutimos la veracidad o falsedad de una teoría conspirativa, corremos el riesgo de olvidar que , lo mas importante, no es validarla o desecharla, sino encontrar si efectivamente hay fuerzas —conspirativas o no— que resulten efectivamente una amenaza a la integridad de nuestra especie o nuestra biosfera, a la integridad de la justicia o de la libertad: Cuando un asteroide amenaza con impactar nuestro planeta, poco importa si lo hace siguiendo su trayecto natural o si fue enviado por una malintencionada civilización extraterrestre, en ese momento lo que nos salvaría (y por ello, lo mas importante) es contar con medios para desviarlo… De los malos extraterrestres demoniaco-reptiliano-mental-silicos nos encargaremos después de sobrevivir a las amenazas presentes, y no después de morir por no haber podido unir esfuerzos.
Si esos malos extraterrestres judeo-masones-yihadistas-comunistas-capitalistas-humanoides-criminal-nazi-americano-asiatico-imperial-tercermundista-todopoderoso-iluminatis, en verdad conspiran contra nosotros como humanidad, su mejor arma será nuestra ignorancia y nuestra miseria.
En cambio, si solo son las fuerzas naturales inconscientes y ciegas, si son las fuerzas de la historia o las pulsiones de nuestra sombra inconsciente, si son procesos abstractos , no conducidos por nadie, los que amenazan nuestra existencia y capacidad de evolucionar, en suma: si no hay nadie detrás de los desastres de la historia, de igual manera nuestra ignorancia, miseria y desunión nos destruirían.
Si el exponencial desarrollo de nuestras fuerzas productivas ha provocado cambios importantes y hasta fatales a la biosfera, contaminando, sublimando, sacralizando y esclavizando a la naturaleza, ha sido todo producto de una conspiración: La conspiración humana, poco importa discutir ahora cuestiones de definición: habrá quien diga que , por ser inconsciente en nosotros, no podemos hablar de conspiración; otros dirán que bien conscientemente intentamos dominar la naturaleza pero no por desearle el mal, sino por intentar sobrevivir en este mundo, y que de nuevo no se trata entonces de conspiración, otros diran que era el curso inevitable o heroico de la historia de nuestra especie (y si, adivinan, de nuevo sin conspiración) .
Y —¿por que no?— preguntémonos si la conspiración no consiste realmente en difundir a los cuatro vientos las mentadas teorías conspiranoicas, que después de todo infunden miedo y fomentan la desinformación de los pueblos.
¿No serán también señuelos para distraernos de los temas verdaderamente importantes, como lo que pasa realmente en la vida de nuestros hijos y vecinos?
¿O no serán los nuevos mitos que nuestro inconsciente nos cuenta para advertirnos en su particular lenguaje surrealista, de la proximidad de realidades , fuerzas y contradicciones efectivamente letales para nuestra integridad? ¿Es imposible para nuestro inconsciente interpretar en clave mitica las amenazas que “sentimos” que existen en nuestro mundo, pero que somos incapaces de articular como explicaciones racionales?
¿Es , finalmente imposible, que los dioses, los extraterrestres o nuestro propio egoísmo hipertrofiado (quizá ese es el extraterrestre) sea una verdadera influencia demoniaca para el equilibrio social, ecológico y psicologico del que dependemos?
¿No es posible que los conspiranoicos acierten en todo menos en señalar a los culpables?
¿Y que si al menos una parte de sus tesis resultara ser real?
Pues conspiración o no, tenemos tecnología y contaminación. Conspiración o no, tenemos aviones y armas atómicas. Conspiración o no, muchos congéneres mueren de hambre, de ignorancia y de miseria a pocos kilómetros de quienes gastan su dinero en tonterías. Conspiracion o nó, la mayor parte de nosotros somos analfabetas cientificos, filosoficos, emocionales y comunitarios. Conspiración o no, hay crueldad e indiferencia en nuestra sociedad, y quien sabe, en cualquier vuelta de la suerte podría tocarnos a nosotros ser los miserables de mañana.
Conspiración o no, profecías mayas o no, mentiras o no, el mundo que conocemos podría estar amenazado de muerte por las mismas fuerzas que lo habitan. ¿O no fuimos nosotros, los seres humanos, suficiente amenaza para las especies que ya se extinguieron por nuestra causa? ¿No podemos ser nosotros (es decir, las fuerzas animales egoicas que nos habitan) la mayor amenaza para nosotros? ¿No fueron (muy probalemente) las mismas fuerzas de la naturaleza las que provocaron las anteriores extinciones masivas?
Yo no digo que los malos extraterrestres no existan (ni digo que si), pero quiero hacer notar que , hasta donde conocemos la condición humana, con solo nosotros, humanos al fin, bastaba para hacernos miserables los unos a los otros. homo lupus homini.
Si nuestra miseria y maldad, si nuestro belicismo y nuestra indiferencia son influencias externas, alienígenas o artificiales, se nos impone conocernos y conocer el mundo en que vivimos para poder entender como conjurarlas.
Si nuestra miseria y maldad son causadas por las solas fuerzas de la naturaleza, se nos impone igual el conocernos y conocer el mundo que hace posible tan terrible naturaleza, por ver si podemos conjurar su amenaza.
Se trata, en cualquier caso, de conocimiento, nunca de ignorancia.
La ignorancia nunca ha salvado a nadie. Quizá ese es el verdadero enemigo.
Elmitocierto.